Esta exclusiva villa se encuentra en una tranquila y codiciada zona residencial de Santa Ponsa, en Mallorca. La espaciosa propiedad ofrece la máxima privacidad y un ambiente excepcional en una parcela esquinera de 1120 m² sin vecinos a la vista.
La casa fue construida originalmente en 1997/1998 y se caracteriza por una altura de techo de 2,70 metros. Actualmente, la propiedad está siendo completamente renovada, tanto en el interior como en el exterior. La finalización está prevista para mediados/finales de 2025. La modernización incluye, entre otras cosas, una nueva cocina con electrodomésticos de alta calidad y una nevera para vinos.
La superficie habitable y útil de unos 350 m² se distribuye en habitaciones amplias y luminosas. La zona exterior se completa con una gran piscina, zonas de ocio y una cochera con plazas para dos vehículos. El equipamiento y el diseño combinan el encanto mediterráneo con el confort moderno.